lunes, 8 de febrero de 2010

SEMINARIO NIÑEZ MIGRANTE INTERNACIONAL EN EL COLSON

“La maestra de inglés no sabe, pero no la corrijo, tengo miedo que me regañe” le dijo a su mamá un niño que cursa el quinto año de primaria, y que forma parte de una ola de migrantes repatriados.

Ante la ausencia de datos sistemáticos de corte cuantitativo y cualitativo sobre migración de menores, se llevó a cabo el Seminario Niñez Migrante Internacional el viernes 29 de enero en El Colegio de Sonora. En esta ocasión, la sesión del evento académico se tituló “Niños y jóvenes migrantes de retorno a las aulas sonorenses”, en el cual participó la doctora Gloria Ciria valdez Gardea, profesora investigadora de El Colegio de Sonora y la doctora Toni Griego Jones de la Universidad de Arizona, quien ha trabajado el tema en ambos lados de la frontera.

Al respecto, Griego Jones expuso datos comparativos sobre los sistemas educativos de los dos países. Afirmó que en Estados Unidos, se necesita una licencia para impartir clases y que, a diferencia de México, los planes de estudio varían según el estado. Agregó además que cada distrito educacional tiene una mesa directiva elegida por la misma comunidad, que decide los programas educativos de los niveles básicos. También señaló algunas características culturales de alumnos, maestros y métodos de enseñanza.

Asimismo, dijo: “¿de dónde vienen los migrantes a Estados Unidos? de México son el 30 por ciento. Cuando hablamos de latinos, casi siempre son mexicanos”. También explicó que mientras aquí en Sonora casi todos los niños viven en el área de las escuelas, tienen un origen común y hablan la misma lengua, en Arizona los alumnos son muy diversos. En un distrito escolar, se puede encontrar más de cien idiomas, pero la mayoría habla español.

“Es necesario ponerle cara al migrante de retorno” comentó la doctora Gloria Ciria Valdéz Gardea, coordinadora del Seminario, y expuso dos testimonios de estudiantes migrantes que regresaron a Sonora. La maestra Guadalupe Olivas Sáenz, directora de la Escuela Primaria Club de Leones 4-2, explicó su experiencia desde el punto de vista de los educadores que reciben este tipo de alumnos.

Por su parte, Héctor Salazar narró su vivencia cuando regresó a Sonora, después de cinco años, a estudiar la preparatoria. Al respecto dijo: “Me puse al nivel (en Arizona), superé el nivel, y todo se esfumó”, refiriéndose a su permanencia truncada “al otro lado” y las vicisitudes para poder acceder a una preparatoria pública en Sonora.

Este seminario permanente tiene como reto hacer visible la problemática de la niñez migrante en el ámbito académico y social, y compartir experiencias de corte metodológico y teórico para el abordaje del fenómeno.

ISRAEL MATÍAS, SANTIAGO Y YO. EXPERIENCIA EDUCATIVA EN AMBOS LADOS DE LA FRONTERA

Expreso
Fuera de ruta
30 de Enero de 2010

Gloria Ciria Valdéz Gardea*

La investigación sobre estudiantes migrantes de retorno es muy limitada por ser un fenómeno emergente. Es por ello que el Seminario Niñez Migrante se ha dado a la tarea de visibilizar a estos actores que viven y confrontan diariamente en las aulas sonorenses su experiencia educativa en ambos lados de la frontera.
Es necesario ponerle cara al menor migrante de retorno y conocer sus diferentes biografías pues no es un grupo homogéneo: ¿Quiénes son?, ¿cómo llegan en lo académico y social?; ¿cómo perciben su experiencia de retorno y cómo son percibidos?, ¿qué traen, que brindan a las aulas sonorenses de su experiencia educativa en el país vecino ?, ¿qué dejan, que añoran?; ¿qué les brindan las aulas sonorenses para su experiencia educativa? Es necesario conocer sus experiencias y analizar cómo sus voces articulan una crítica social y política que involucra a los contextos en donde éstos se desarrollan.
Sus voces son una oportunidad para revisar, entre otras cosas, los procedimientos administrativos de admisión; en algunos casos, el desconocimiento de su llegada por parte de los maestros en aula; la falta de un programa integral de inclusión en lo social y en lo académico que dirija a los menores al área de “educación especial” o con la psicóloga y, en el peor de los casos, a repetir año, y la ignorancia de que la educación abarca mucho más que sólo la experiencia escolar.
Por último, dejo al aire dos preguntas aprovechando la presencia afortunada de maestros, directores de escuela y autoridades de la SEC: ¿ser un migrante que ha regresado confiere un estatus de segunda clase que implica no ser completamente mexicano?; ¿en el caso de los migrantes indígenas que han retornado, ello les confiere un estatus de triple clase, ser indígena además de no hablar ni español ni inglés?
Cuando se dio a conocer el Programa Sectorial 2007-2012 de la SEP, Pablo Latapí Sarre expresó: “El programa sectorial de este sexenio es una interminable exposición de propósitos sin diagnósticos, sin fundamentos conceptuales, sin articulaciones con el desarrollo histórico de cada problema (…) Parece que las autoridades privilegiaron cumplir con el cascarón técnico de la planeación y no tuvieron sensibilidad o tiempo para ofrecer una fundamentación del sentido de sus decisiones (…).Ello decepciona, no tenemos un programa educativo que cuente con una mínima densidad argumentativa; no se definen actores responsables de las acciones propuestas ni se ofrece ningún elemento para juzgar sobre la viabilidad de las mismas, mientras los aspectos financieros casi no se abordan y quedan “sujetos a la disponibilidad de recursos” (enero de 2008).


*Profesora-Investigadora del Centro de Esudios de América del Norte de El Colegio de Sonora. Correo electrónico: gvaldez@colson.edu.mx