Antropología,
Migración y Niñez
Dra.
Gloria Ciria Valdéz-Gardea
El rol del menor como actor
político, económico y cultural ha hecho que la antropología haya volteado su
mirada hacia este grupo, pues resulta imposible ignorar el protagonismo que los
menores juegan alrededor del mundo, en particular su participación en el
proceso migratorio. Generalmente los menores son presentados como víctimas
pasivas ignorando las historias de agencia, lucha, creatividad y participación.
Los jóvenes migrantes entre 14 y 17 años de edad por ejemplo, están
trascendiendo los bordes de sus propias comunidades (geográfica y étnicamente)
para buscar afuera de éstas una mejor vida. Los menores migrantes en tránsito
encuentran que su lucha frecuentemente coincide con jóvenes de otros países
quienes se encuentran también marginados de la sociedad. La migración de
jóvenes no sólo es un paso hacia adelante para tratar de solucionar situaciones
inmediatas (subsistencia, reunificación, contribución a la economía familiar,
etc.) sino que en adición, el proceso migratorio es un paso importante para conocer
las renegociaciones de los jóvenes con las relaciones familiares, comunidad y
sociedad. La migración de menores cuestiona el
rol del sistema político, económico y social en el que están inmersos,
así como también pone en debate la falta de políticas públicas en pro del
menor.
El hecho
que niños y jóvenes migren sugiere diferentes puntos de vista para dirigir los
estudios de migración e incorporar a éstos como actores, además propicia la
creación de programas de atención, albergues de la sociedad civil y del
gobierno que reconfiguran los espacios de la ciudad. El desplazamiento de
menores ha forzado a visibilizar una política pública inexistente. En el mejor
de los casos, ello ha alentado la creación de albergues y programas como el de Camino a Casa para el
menor migrante repatriado no acompañado en el estado de Sonora.
El actor migrante
El fenómeno migratorio en
México está formado actualmente por un grupo heterogéneo de personas que poseen
distintas características sociales, culturales y personales, que han migrado
bajo diferentes circunstancias y han profesado diferencias culturales
regionales significativas en las ciudades receptoras. La mayoría de los
estudios migratorios han privilegiado históricamente el rol económico y social
del actor migrante varón. Los estudios sobre las contribuciones de la mujer
migrante con agencia propia han ido en aumento, dándole voz a este actor que
permanecía invisible y poco documentado por los estudiosos aunque siempre
participativo en el proceso migratorio. Sin embargo, un actor que sigue
excluido en los estudios sobre migración y en las políticas de desarrollo es el
menor migrante. Según la UN
Convention on the Rights of the Child (UNCRC; ver UNICEF n.d.) un niño es
una persona menor de 18 años de edad. De esta manera consideramos como menor a
toda aquella persona de 0 a 17 años de edad. Cabe mencionar que este grupo de
edad no se puede estudiar desde una óptica homogénea ya que presenta
singularidades propias.
Los
menores migrantes conforman el grupo más vulnerable en el proceso migratorio.
Este grupo sufre los efectos de la falta de una política migratoria integral.
De tal
manera, ante la ausencia de datos
sistemáticos de corte cuantitativo y cualitativo sobre la migración de menores,
y el protagonismo geográfico del estado de Sonora como región de tránsito y destino a raíz del
endurecimiento de las políticas migratorias, El Colegio de Sonora
implementa a finales del 2006 el Seminario Niñez Migrante. El reto de éste es
visibilizar la situación de los menores como actores globales con agencia
propia en el marco del contexto migratorio y sus nuevas tendencias. El objetivo
del Seminario es compartir experiencias de corte metodológico y teórico para el
abordaje del fenómeno migratorio.
Durante
este tiempo nos dimos cuenta que es poco lo que se sabe de la participación del
menor migrante en la migración interna e internacional. La información
existente sobre el tema de la infancia migrante es escaza y se encuentra
dispersa, existen esfuerzos de instituciones educativas, organizaciones
no-gubernamentales, organizaciones civiles, y de gobierno los cuales aparecen
un tanto desarticulados en el análisis de esta problemática.
En un
esfuerzo por articular y difundir la problemática de la niñez migrante en
nuestro país El Seminario Niñez Migrante organizó en mayo del 2007 el I
Encuentro Internacional Migración y Niñez Migrante.
En este
evento, estudiosos de diversas partes del país y del extranjero estuvieron de
acuerdo en la importancia de mover el análisis de la niñez migrante de uno en
donde el actor es visto sólo como “un acompañante pasivo, y/o en busca de la
reunificación familiar”, a otro análisis en donde el menor es representado y
reconocido como hacedor de significados dentro del proceso migratorio
(Valdéz-Gardea, 2007), en esa ocasión se percibió la necesidad de reflexionar
en la pertinencia del uso de metodologías tradicionales para representar a un actor migrante móvil y
en constante desplazamiento. Un punto clave en la discusión fue la importancia
de estudiar la situación del actor migrante más allá del análisis dicotómico
del punto de salida y de llegada.
La tarea
entonces para el II Encuentro fue construir una plataforma para abordar con
profundidad los puntos antes mencionados.
Los trabajos que se presentan en esta compilación son resultados de este
encuentro y brindan pistas para iniciar el debate y reflexionar en torno a los
siguientes temas:
1.
El fortalecimiento de redes sociales, el crecimiento
de comunidades trasnacionales, el incremento de nuevas rutas y líneas de
transporte, el rápido acceso a correo electrónico y a la telefonía celular
entre otros factores han posibilitado la participación de diversos actores en
el proceso migratorio internacional (Valdéz-Gardea, 2007).
2.
Desde a mediados de la década de los noventas las
ciudades fronterizas tienden a retener a más migrantes. Se percibe un proceso
de asentamiento de familias jornaleras agrícolas en poblados del noroeste de
México así como un desplazamiento a ciudades como Hermosillo en donde se diversifican
sus posibilidades laborales en el comercio ambulante, en el trabajo doméstico o
comercio informal asentándose en colonias periféricas y formando núcleos
comunales.
3.
Es importante plantear de qué manera el proceso de
asentamiento posibilita o sirve de plataforma para la migración internacional.
4.
Se observa un crecimiento de comunidades
estratégicamente localizadas para la migración internacional que producen
geografías idóneas para flujos migratorios internos, como la periferia
hermosillense, y la comunidad de Altar, Sonora, entre otras.
5.
La descapitalización del campo, el empobrecimiento y
marginación de las poblaciones indígenas además de la carencia de oportunidades
de desarrollo para éstas, ocasiona su desplazamiento a áreas de desarrollo
agro-industrial como las del noroeste mexicano.
6.
La migración de menores por Sonora debe de ser
analizada desde un marco más amplio y como categoría analítica con voz.
De tal
manera que resulta importante posicionar el estudio de la niñez migrante en un
análisis en donde el menor sea estudiado con base a su relación dinámica y
diferenciada con la ciudad, la región y
con las fuerzas globales que impulsa su movilización y migración dentro y fuera
del país, además de conocer la opinión de éste y como su voz articula una
crítica social y política ante estos procesos. Los jóvenes migrantes no están
ligados conceptualmente por clase, cultura o comunidad, aunque ello es muy
importante, en lugar de eso, los menores son vistos como actores en un
escenario global que caracteriza a los jóvenes como ciudadanos globales,
quienes se mueven dentro, fuera y entre varias comunidades cruzando bordes que
no habían sido previamente identificados, bordes nacionales e internacionales,
formales e informales relacionado a economías, razas, clases y grupos étnicos.
El
considerable aumento de la participación de menores en el proceso migratorio
requiere que incorporemos a éstos como actores sociales en la teoría
sociológica y que nos movamos de un análisis en donde se presenta a los menores
como recipientes pasivos y sus experiencias son presentadas por narraciones de
los adultos, a otro esquema en donde los niños nos narran sus propias
experiencias (Valdéz-Gardea, 2008).
En esta
compilación se presentan trabajos relacionados con la participación de menores
migrantes en el proceso interno e internacional desde varias perspectivas.
También se incorporan trabajos con propuestas metodológicas provocativas para
el estudio de la migración y la frontera. La participación en estas jornadas de
instituciones civiles y gubernamentales cuyos objetivos son la protección,
recepción y cuidado del menor migrante nos brinda el punto de vista de la
sociedad civil en la necesidad de contar con una política pública eficiente y
profesionalizada en pro del menor migrante.
En la
parte I titulada: “Crisis económica y participación de menores en
la migración internacional” se presentan trabajos
relacionados con la crisis económica por la que atraviesa el vecino país y sus
efectos en la población migrante. Además se presenta un grupo de ponencias con
temas relacionados con la experiencia migratoria de niños y jóvenes migrantes y
sobre programas de atención para migrantes no acompañados. Estos trabajos dan a
conocer las experiencias y vivencias de menores migrantes que se encuentran
internos en casas hogar o albergues. Los autores muestran la realidad que
experimentan los menores migrantes en la cotidianidad de los albergues. En esta
parte se describen las funciones, atribuciones y perspectivas de las prácticas
institucionales, de las organizaciones gubernamentales y no gubernamentales
involucradas en el retorno y atención de los niños, niñas y adolescentes
migrantes no acompañados.
Los
autores que participan en esta parte por orden de aparición son: Álvaro
Bracamonte Sierra, Rosana Méndez Barrón y Francisco Javier Martínez; Emilia Fernández González, Cynthia Gutiérrez-de-Velasco,
Demetria López López, Gloria Oceguera Sandoval,
Joana Paola Ordaz Martin, y M. Elena Vilaboa Romero; Ismael García Castro, Ana Elizabeth Ramírez Gómez,
y Lizbeth Paola Valenzuela Mendoza; Gloria I. Briseño
Brito, Alejandra Carbajal González, Karen Gaeta Manrique, Alejandra
Martínez-Arriaga, Jorge Mendieta Díaz y M. Elena Vilaboa Romero; Sofía Almazán Argumedo y Alejandro Núñez
Medina.
En la
parte II titulada: “Migración indígena y la otra frontera”. Se
reflexiona sobre la necesidad de incorporar en las mediciones a la población
indígena como actor social que participa en la migración; se muestra un
análisis de los factores que explican y predicen el fenómeno migratorio y la
necesidad de reconocer y ubicar la variedad de perspectivas así como factores
involucrados que responden a estrategias y situaciones que motivan a la
población indígena a migrar de manera personal o familiar. Se
documenta también la configuración de la identidad del migrante indígena; la depresión,
ansiedad y estrés que menores jornaleros agrícolas migrantes viven a raíz del
flujo de personas y los cambios en los patrones de migración que son
influenciados por la demanda de mano de obra en los campos al noroeste del
país, y que cobran importancia en ciudades intermedias por ser receptoras de
migración rural y urbana, además de poseer menores niveles de marginación
comparados con las zonas expulsoras. La migración de jornaleros indígenas es
documentada en este capítulo y cómo este grupo adquiere un estilo de vida
diferente al que estaban acostumbrados en su tierra y las condiciones
climáticas, lingüísticas y religiosas, que están expuestos en el contexto
local. El proceso de adaptación del migrante jornalero depende en gran medida en
la renunciar a los aspectos que rigen o han regido su comportamiento en su
lugar de origen
Por otro lado se reflexiona también sobre
las comunidades que han surgido en torno a la dinámica migratoria y algunas de las implicaciones prácticas y
simbólicas de “quedarse en el camino” para
aquellos migrantes indígenas o no, que frente a las dificultades para
cruzar se han asentado temporal o definitivamente en ciudades ubicadas en la
proximidad con Estados Unidos.
Esta
parte finaliza con un artículo provocativo que invita a reflexionar en torno al
olvido gubernamental, institucional y académico de la frontera sur. Este
trabajo plasma las consecuencias sociales en la frontera sur de las políticas
del gobierno mexicano dirigidas a combatir el crimen organizado.
Los
autores que integran esta parte por orden de aparición son: Martha Fabiola Torres
Muñoz y Fernando Vizcaíno; Effabiel Miranda; Virginia G. Reyes de la Cruz; María
Antonieta Barrón Pérez; Jesús Francisco
Laborin Álvarez, Miguel Enrique Torres Ramírez y CeledoniaYevismea
Valenzuela; Alejandra
Daniela López Armendáriz; Manuela Guillén Lúgigo, Blanca Valenzuela y Daniel
Carlos Gutiérrez Rohán; Raúl González Ag. y Gerardo
Vivas Alejos.
En
corto, los trabajos presentados en La
Antropología de la migración: niños y jóvenes migrantes en la globalización, convoca
por una parte, a la reflexión colectiva entorno a esta línea de investigación
con la premisa fundamental de que los estudios de niños y la niñez son el
siguiente paso lógico para un análisis más incluyente de cultura y sociedad
(Bluebond-Langer and Korbin, 2007:242). Por la otra, invita en lo particular a
analizar la práctica etnográfica a la luz de la presencia de un actor heterogéneo,
de un concepto de frontera que se diluye y achica, además de un trabajo de campo al cual le urge incorporar
otras formas de representación más allá de la observación participante.
Los trabajos aquí presentados demuestran la importancia de un trabajo
etnográfico cuidadoso y de largo término que establezca una relación cercana y
confiable con el informante. Lo anterior es necesario para entender el rol de
los jóvenes en el contexto global.
Mayo, 2009.
Bibliografía
Bluebond-Langner
and Korbin. 2007. Challenges and opportunities in the Antrhopology of
childhoods: An introduction to “children, childhoods, and childhoods studies”.
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Valdéz-Gardea, Gloria
Ciria y Helen Balslev. 2007. Migración y trasnacionalismo. Experiencias de
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Valdéz-Gardea, Gloria Ciria.
2007. Geografías rurales olvidadas:
menores migrantes en tránsito por Altar-El Sásabe, expresión moderna del
proceso globalizador. Primer acercamiento. En Arquitecturas de la globalización.
Coordinado por Eloy Méndez, 177-186. Hermosillo: Mora-Cantúa
Editores
Valdéz-Gardea, Gloria Ciria.
2008. (Coordinadora). Achicando futuros: actores y lugares de la migración.
Hermosillo. El Colegio de Sonora.
Valdéz-Gardea, Gloria
Ciria. 2009. Currents Trends in Mexican
Migration. Journal of the Southwest. Vol 51: 563-583.
The Southwest Center, The University of Arizona. Tucson Az.
Coordinadora
General del II Encuentro Internacional Migración y Niñez Migrante. Mayo, 2009.